Y llegó tu noche más esperada…

Es una parte importante pero no por ello te tendrás que presionar o sentir que debes quedar bien con tu novio, al contrario, ten en cuenta que de lo que se trata es de estar tranquilos y que si no quedan demasiadas fuerzas, tampoco pasa nada. Muchas chicas tienden a idealizar este momento de su boda. Lo mejor para que no te decepciones es que seas tú misma. De eso se trata.

Te liberaste del estrés de los preparativos de tu boda  y eso es bueno. Atrás quedaron las épocas en las que andabais esperando vuestro primer encuentro adulto como casados. Ha llegado la fecha del calendario que esperabas y son normales los nervios del día D.

Ya pasó. Ya bebisteis, comisteis, bailasteis hasta las tantas y bueno que tu boda ha sido una noche espectacular que difícilmente olvidarás. No pasa nada si te sientes agotada. No existe un guion establecido. Eso sí, debéis hacer un brindis siempre que haya energía para ello. Lo importante será que os suban a la habitación una botella de champagne bien fría.

Encuentros como casados

Nunca se sabe. Tal vez sois de aquellas parejas que estabas esperando con ansias ese momento, pues adelante pero tener en cuenta que nada tendrá por qué ser obligado en esta noche que ya de por sí es especial.

Si existen todavía ánimos y de los mimos y caricias  queréis pasar a la parte intima lo mejor será  que todo transcurra tranquilo, sin complicaciones ni ganas de innovar para que tu marido vea lo buena que eres en la cama. Y aun cuando sepas hacer lo que le gusta, relájate, pues querer forzar las cosas  puede ser un gran error que te hará pasar tal vez un mal momento.  Ten en cuenta que por delante os quedan muchos días, el viaje que os habéis programado y alguna que otra habitación de hotel.

Tendréis mucho tiempo para estar juntos y  experimentar de los placeres de la carne y pasarlo en grande. Piensa que es tu noche de bodas y el lugar que elegisteis es ideal para descansar.  De lo que se trata es de disfrutar y la mejor forma es saber complacerse mutuamente. Es un momento ideal para conversar, acariciándose, mirándose, para recordar cada detalle y alguna anécdota de lo que sucedió en la ceremonia o la fiesta y por qué no para pensar en lo que les viene en breve que será un viaje inolvidable.

Deja que todo fluya, es una noche destinada a hacer el amor, ya lo sabemos pero no por eso tendrás que sorprender a tu pareja en la cama. El regalo ya os lo habéis hecho que es estar juntos los dos por fin esa noche.

Si el cuerpo lo pide  y ninguno de los dos tiene sueño podéis seguir, hay parejas que guardan energía para ese momento, luego caen exhaustos hasta el día siguiente, el brindis pasa a segundo plano y la botella de Champagne intacta, otros nada más llegar a la habitación caen exhaustos, se quedan dormidos, hay muchos mitos en torno a la noche de bodas y deseos de quedar bien también, sea como fuere, con o sin energía al día siguiente una nueva vida ha comenzado.